Leo con tristeza la noticia del inesperado fallecimiento del popular novelista de ciencia-ficción Michael Crichton. Sus novelas, basadas en tramas sencillas y lineales, sin pretensiones literarias pero extraordinariamente documentadas, tenían la virtud de acercar diversos temas científicos al gran público, desde la ingeniería genética, a la nanotecnología o los implantes cerebrales, pasando por la posibilidad de los viajes en el tiempo, los virus o el cambio climático. Crichton adoptó siempre un punto de vista ilustrado y pro-científico. En los últimos años, tras su enorme popularidad gracias a Parque Jurásico (aunque publicaba sin descanso desde los años sesenta), destacó por su compromiso con el pensamiento racional y en contra de las nuevas supersticiones: defendió en Estado de miedo que lo que estaba en peligro era la libertad y no el clima, combatió el dogmatismo y fueron muy polémicos sus pronunciamientos en los que afirmaba que el ecologismo se estaba convirtiendo en una nueva y agresiva religión. Polifacético y controvertido, fue emprendedor (entre otras, fundó una empresa de videojuegos), también dirigió cine y fue creador de la serie de TV "Urgencias" (ER). Descanse en paz.
Categoría: muerte
- ¿No te aburre el debate sobre “la muerte de los diarios en papel”? Hoy hay una buena nota en Crítica, pero por más buena que esté, me aburre mucho…
- Me tienen podrido con eso.
- Está bien hecha la nota, está bien para dar una clase.
- Es muy aburrida. Saldría a pegarle pero me embolo.
- Sí, el tema es aburrido.
- Escribir sobre tecnología es un embole. Hay que hacer tecnología, hay que ser tencología, pero ser crítico tecno…. pufff.
